Por: Estarlyn Carela
SANTA BÁRBARA DE SAMANÁ.
La Autoridad Portuaria Dominicana (APORDOM) aún no ha ofrecido una respuesta pública ante las múltiples denuncias y reclamos relacionados con las condiciones de deterioro y colapso que presenta el muelle público de esta ciudad, una infraestructura de vital importancia para la actividad turística y marítima de la provincia.
Durante meses, ciudadanos, visitantes y turistas extranjeros han expresado su preocupación por el estado de la estructura, utilizada diariamente para el embarque y desembarque de pasajeros que se trasladan hacia Cayo Levantado, uno de los principales atractivos turísticos de Samaná.
El estado actual del muelle no solo constituye una preocupación desde el punto de vista de la imagen turística, sino que plantea serios cuestionamientos en materia de seguridad, debido al constante flujo de personas que utilizan sus instalaciones.
Pese a los reclamos realizados, hasta el momento no se ha dado a conocer públicamente una intervención integral ni un informe técnico sobre las condiciones de la infraestructura que permita establecer su nivel de deterioro y las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los usuarios.
La preocupación se hizo aún más evidente recientemente, cuando una situación registrada en el lugar requirió la presencia de miembros de la Policía Nacional y la Armada Dominicana, organismos vinculados a las labores de seguridad y vigilancia en la zona.
Por su parte, el gobernador provincial de Samaná, Jorge Ramón King, ha informado que la Gobernación Provincial realiza gestiones encaminadas a procurar una solución a la problemática.
Sin embargo, ante la continuidad del deterioro, usuarios y sectores de la comunidad consideran necesario que las gestiones anunciadas se traduzcan en acciones verificables, una evaluación técnica y un cronograma de intervención.
El reclamo apunta directamente a la institución competente: la comunidad espera una respuesta de APORDOM que permita conocer qué medidas serán adoptadas para recuperar esta infraestructura y garantizar condiciones adecuadas para ciudadanos y visitantes.
Tratándose de un punto estratégico para el turismo de Samaná, la situación requiere atención oportuna. La prevención debe prevalecer antes de que el deterioro de la estructura pueda derivar en un accidente con consecuencias para quienes utilizan diariamente el muelle.
Las denuncias están sobre la mesa. Ahora corresponde a las autoridades responder, evaluar y actuar.
